Cuando las temperaturas descienden de manera estable por debajo de los 15 °C y has decidido que el cierre total o invernaje pasivo es la opción adecuada para tu zona climática, llega el momento de ponerse manos a la obra. Realizar este proceso de forma metódica y ordenada es la única garantía para evitar que el agua se corrompa, aparezcan colonias masivas de algas o sufres daños estructurales graves por congelación en las tuberías durante los meses más fríos del año.
A diferencia del mantenimiento continuo o dinámico, el cierre pasivo requiere una serie de acciones técnicas precisas que deben ejecutarse en el orden correcto. En esta guía definitiva te explicamos, paso a paso, cómo llevar a cabo un invernaje profesional con éxito absoluto.
Paso 1: Limpieza profunda y choque químico previo
Antes de pensar en cerrar la piscina, el vaso y el agua deben estar en unas condiciones de higiene óptimas. Si encierras suciedad bajo la lona, el invierno se encargará de amplificar el problema.
- Cepillado de paredes y suelo: Utiliza un cepillo adecuado a las características de tu vaso (cerdas suaves para liner o poliéster, más resistentes para gresite) para desprender cualquier rastro de biopelícula, algas incrustadas o sedimentos adheridos en las esquinas y la línea de flotación.
- Pasar el limpiafondos: Aspira a fondo todo el fondo de la piscina para eliminar hojas, polvo o restos orgánicos pesados.
- Lavado y enjuague del filtro: Realiza un contralavado (backwash) exhaustivo del filtro de arena o vidrio, asegurándote de desinfectar el medio filtrante con un producto específico desincrustante si fuera necesario.
- Cloración de choque: Aplica un tratamiento de choque con cloro rápido o productos clorados desinfectantes para eliminar la carga bacteriana residual. Deja la depuradora funcionando de forma continua durante al menos 12 a 24 horas hasta que los niveles de cloro libre se estabilicen en los parámetros recomendados.
Puedes consultar los estándares de calidad del agua y pautas de desinfección recomendadas por los organismos del sector en las guías técnicas de la Asociación Española de Fabricantes de Piscinas (Asofap).
Paso 2: Ajuste milimétrico de los parámetros del agua
Una vez limpia y desinfectada la piscina, es vital equilibrar químicamente el agua para que soporte los meses de inactividad sin descomponerse:
- El pH (Potencial de Hidrógeno): Debe ajustarse estrictamente en el rango óptimo de entre 7.2 y 7.6. Si el pH está desequilibrado, los productos de invernaje que apliques posteriormente perderán su efectividad o provocarán corrosiones en los elementos metálicos.
- La alcalinidad total: Comprueba que se mantenga entre 80 y 125 ppm para evitar oscilaciones bruscas del pH durante el invierno.
Paso 3: Aplicación del producto de invernaje específico
Cuando el cloro libre de la cloración de choque haya descendido a niveles normales de uso (por debajo de 3 ppm), es el momento de añadir el líquido invernador de larga duración.
- ¿Cómo se aplica? Reparte el producto uniformemente por todo el perímetro de la piscina con la depuradora en marcha para que se mezcle homogéneamente en todo el volumen de agua.
- Función del producto: Este compuesto químico actúa de manera lenta y prolongada, previniendo la proliferación de algas, evitando la calcificación de las paredes y frenando el desarrollo de bacterias durante todo el periodo en que la depuradora permanezca apagada.
Paso 4: Bajada del nivel del agua y protección de conducciones
En el invernaje pasivo, es indispensable retirar agua del vaso para evitar que las heladas o las lluvias intensas del invierno hagan desbordar la piscina o fuercen las instalaciones.
- Vaciado parcial: Desciende el nivel del agua utilizando la válvula selectora de la depuradora (en posición de desagüe) hasta situarlo unos 10 o 15 centímetros por debajo de las boquillas de impulsión y de los skimmers.
- Protección de skimmers y tuberías: Vacía completamente de agua los conductos de los skimmers y las tuberías de retorno si existe riesgo real de heladas severas en tu región. Para mayor seguridad, introduce tapones de expansión roscados en las boquillas y skimmers para evitar que penetre agua que pueda congelarse y reventar el PVC.
- Colocación de flotadores de invernaje: Sitúa varios flotadores especiales de invernaje unidos en diagonal sobre la superficie del agua de la piscina. Su función física es fundamental: actúan como elementos deformables que absorben la presión lateral masiva que ejerce el hielo si la superficie llega a congelarse, protegiendo las paredes del vaso de grietas estructurales.
Paso 5: Instalación de la lona de invernaje opaca
El paso final que sella la protección de la piscina es la colocación de un cobertor adecuado.
- Lona opaca de alta densidad: Es obligatorio utilizar una lona de invierno opaca (que bloquee el 100% de la luz solar). Si utilizas cobertores translúcidos o de verano, la luz filtrará hacia el agua y se producirá una fotosíntesis masiva de algas, arruinando todo el trabajo previo.
- Sujeción firme: Fija la lona utilizando tensores elásticos, anclajes de piquetas al suelo o sistemas de peso perimetral según el tipo de perímetro de tu piscina (césped, hormigón o tarima). La lona debe quedar bien tensada para evitar que se hunda bajo el peso de las lluvias o acumule bolsas de agua estancada.
Conclusión: El secreto de una primavera limpia
Siguiendo este riguroso proceso de cinco fases, tu piscina quedará blindada frente a las inclemencias del invierno. Cuando llegue la primavera, retirar la lona revelará un agua clara y lista para iniciar el proceso de puesta en marcha con un esfuerzo mínimo, ahorrando tiempo, dinero y miles de litros de agua.
Nota: Las dosis de los productos químicos de invernaje y los sistemas de taponado de tuberías deben ajustarse estrictamente al volumen en metros cúbicos de tu piscina y a las especificaciones técnicas del fabricante de los productos utilizados; consulta con un profesional ante cualquier duda sobre heladas extremas